Los accidentes viales siguen siendo la principal causa de muerte entre los menores de 35 años
El gerente de Prevención y Seguridad de Seguros Rivadavia, Juan José Niedfeld, advirtió que los argentinos no perciben el verdadero riesgo al conducir y aseguró que la mayoría de las tragedias podrían evitarse simplemente cumpliendo la Ley Nacional de Tránsito.
Cada día, millones de argentinos salen a la calle convencidos de que un accidente de tránsito «le pasa a otro». Esa percepción, según especialistas en seguridad vial, es una de las principales razones por las que la siniestralidad continúa siendo una de las problemáticas más graves del país.
El dato resulta contundente: los siniestros viales representan la primera causa de muerte entre los menores de 35 años, una realidad que, lejos de naturalizarse, debería encender todas las alarmas.
Así lo sostuvo Juan José Niedfeld, gerente de Prevención y Seguridad de Seguros Rivadavia, durante una entrevista en Sala de Situación, el programa que se emite los sábados desde las 13 por AM Con Vos, conducido por Sebastián Domenech y con la producción de Guillermo Ponce.
Para el especialista, el principal problema no es únicamente el incumplimiento de las normas de tránsito, sino la falta de percepción del riesgo.
«Nadie sale preocupado a la calle por morir o matar. Todos creemos que a nosotros no nos va a pasar», afirmó.
El celular, una amenaza subestimada
Durante la entrevista, Niedfeld puso como ejemplo una conducta que observa diariamente en las rutas argentinas: el uso del teléfono celular mientras se conduce.
Relató que durante un viaje por autopista advirtió en varias oportunidades a conductores que circulaban a más de 110 o 120 kilómetros por hora utilizando el teléfono móvil, una práctica que multiplica exponencialmente el riesgo de provocar un choque.
Según explicó, quienes realizan estas maniobras muchas veces ni siquiera son conscientes del peligro al que se exponen.
«A esa velocidad alcanza una distracción de apenas un instante para invadir otro carril y provocar una tragedia», advirtió.
Cambiar la forma de comunicar
Para Niedfeld, uno de los grandes errores de las campañas de seguridad vial es centrar el mensaje únicamente en las conductas de riesgo.
«Nos dicen que el problema es manejar borracho o no usar casco. Eso no asusta. Lo que realmente debería preocuparnos es que esas conductas pueden terminar en la muerte, en provocar la muerte de otra persona o en lesiones irreversibles», sostuvo.
En ese sentido, afirmó que la sociedad necesita comprender las consecuencias reales de esas acciones para modificar sus hábitos.
Una deuda pendiente
El especialista también recordó que actualmente existe un proyecto de Ley de Delitos Viales, aprobado por unanimidad en el Senado, que aún espera tratamiento en la Cámara de Diputados.
A su entender, la falta de una mayor demanda social hace que la problemática no ocupe el lugar que merece dentro de la agenda pública.
«Cuando una persona es víctima de un hecho de inseguridad, toda una comunidad reclama respuestas. En cambio, cuando una familia pierde a un ser querido en un siniestro vial, el dolor suele quedar reducido al ámbito familiar», reflexionó.
Finalmente, Niedfeld destacó el trabajo preventivo que desarrolla Seguros Rivadavia, especialmente junto a empresas de transporte público de pasajeros, mediante programas interdisciplinarios que involucran médicos, psicólogos, sociólogos y especialistas en prevención, con el objetivo de reducir la siniestralidad y promover una verdadera cultura de la seguridad vial.
«Transitar seguro es un derecho. El desafío es que la sociedad tome conciencia antes de que sea demasiado tarde», concluyó.
